Serie Cultura y territorio Blog 1 ¿Qué entendemos por cultura?

Blog 1: ¿Qué entendemos por cultura?

Sobre esta serie

Esta serie de blogs nace como parte de una investigación que estoy realizando en el marco de mi carrera de Trabajo Social en la universidad Academia de Humanismo Cristiano. El estudio, titulado “Significados del desarrollo cultural en la comuna de La Granja: aproximaciones desde la institucionalidad y el público general”, busca comprender cómo distintos actores significan el desarrollo cultural y el acceso a la cultura en un territorio atravesado por desigualdades sociales, trayectorias organizativas densas y formas diversas de vida comunitaria.

A través de estos textos, quiero compartir algunos de los hallazgos, reflexiones y preguntas que surgieron durante el proceso de investigación, con el propósito de abrir un espacio de conversación sobre cultura, territorio y participación en La Granja.

Pero vamos por partes, porque primero hay que comprender:

¿Qué entendemos por cultura?

Cuando escuchamos la palabra cultura, muchas veces pensamos en una obra de teatro, un concierto, una exposición, un museo o una actividad organizada por una institución. Sin embargo, la cultura no se limita a una cartelera ni a los espacios tradicionalmente reconocidos como culturales (centros culturales, salas de teatro, cines, etc).

La cultura también está presente en la forma en que vivimos, hablamos, cocinamos, nos relacionamos, recordamos, celebramos y construimos vínculos con otras personas. Está en nuestras costumbres, en nuestras historias familiares, en los saberes que recibimos y transmitimos, y en la manera en que habitamos un territorio.

Por eso, preguntarse qué entendemos por cultura no es una cuestión exclusivamente académica. Es también una forma de preguntarnos quiénes somos, qué valoramos y qué experiencias consideramos importantes dentro de nuestra comunidad.

Por supuesto que existen definiciones construidas por instituciones como la UNESCO, la academia o investigadores. vamos a revisar un espectro de significados.

Una definición amplia de cultura.

En mi investigación, y para comprensión propia me quedo principalmente con que la cultura se comprende como una construcción social relacionada con la producción de sentidos, la identidad, la participación y la vida cotidiana. Esto significa que la cultura no es algo externo que algunas personas poseen y otras deben aprender a consumir.

Desde esta perspectiva, la cultura se construye en comunidad y se expresa en las formas concretas de vivir y relacionarnos.
encontré varias definiciones interesantes para llegar a esta simplicidad.

Altieri Megale (2001) plantea que la cultura puede entenderse como formación, desarrollo y perfeccionamiento de las capacidades humanas, pero también como el conjunto de modos de pensar, vivir y organizar la experiencia que caracteriza a los grupos humanos.

La UNESCO, por su parte, define la cultura como:

“El conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”.

Esta definición, adoptada en la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales (MONDIACULT, México, 1982), amplía la mirada sobre lo que consideramos cultura. No se trata solamente de un conjunto de obras o actividades, sino de una forma de organizar nuestra experiencia colectiva. Incluye valores, símbolos, prácticas cotidianas, formas de organización social y modos de vida.

En otras palabras, la cultura no solo está en los escenarios, las galerías o los museos o las pantallas. También se encuentra en la vida diaria, como comer empanadas en fiestas patrias, tomar terremoto, o bailar cueca en Chile es parte de nuestra costumbre y eso es algo cultural es:

La cultura como forma de vida

Mientras realizaba la investigación, pude entrevistar a un par de personas relacionadas de alguna manera a la institucionalidad cultural, a la autogestión y también personas que solo viven en el territorio y adquieren experiencialmente sus ideas o percepciones.

Una de las ideas centrales que surgió en la investigación es que la cultura aparece vinculada a la identidad, la convivencia, la memoria, el territorio y las experiencias cotidianas. y estas entrevistas fueron exactamente para no depender de la versión oficial académica o instalada, sino para ver cómo se significa desde la persona.

Una de las entrevistadas expresó:

“Para mí, la cultura de un país es algo bastante amplio. Es la forma de ser, de ver la vida y de manejarse en ella”.

Esta afirmación permite comprender que la cultura no es un objeto separado de las personas. Está relacionada con la manera en que interpretamos el mundo y nos desenvolvemos dentro de él.

También toqué el tema de acceso a la cultura en una pregunta y otra de las ideas recogidas durante las entrevistas fue:

“A mí me parece más correcto hablar de acceso a la expresión de la cultura. Si la cultura ya existe, yo no tengo que acceder a ella como si fuera algo externo; ya la vivo”.

Esta frase abre una reflexión importante. Cuando hablamos de “acceso a la cultura”, muchas veces (como mencioné al principio), pensamos en acercarnos a algo que está fuera de nosotros. Sin embargo, si entendemos la cultura como una forma de vida, todas las personas ya participan de ella. Lo que puede facilitarse o dificultarse es el acceso a sus distintas expresiones: una obra de teatro, un taller, una celebración, una biblioteca, un museo, una fiesta comunitaria o un espacio de encuentro, pero entonces…

¿Todas las personas producen cultura?

En una de las conversaciones grupales analizadas en mi investigación, una participante señaló:

“Desde pequeños nos ponen la palabra cultura como el arte, pero todos hacemos cultura desde pequeños”.

Esta afirmación cuestiona una idea muy instalada: que la cultura pertenece exclusivamente a quienes trabajan en disciplinas reconocidas del arte (artistas) o a quienes poseen una formación especializada como gestores culturales, directores u otros.

Si bien existen personas que se dedican profesionalmente al teatro, la música, la danza, la escritura, la investigación o la gestión cultural, la producción de cultura no comienza ni termina en esas actividades.

Las familias producen cultura cuando transmiten historias y costumbres. Los barrios producen cultura cuando crean formas propias de organización. Las comunidades producen cultura cuando se reúnen, resuelven problemas, celebran, recuerdan y construyen sentidos compartidos. por supuesto que a cada paso de la investigación me salen preguntas que a lo mejor no voy a responder aquí y quedarán para otro momento, como ¿qué pasaría si dejáramos de juntarnos a compartir experiencias? ¿qué sucedería si no tuviéramos tiempo de contarnos historias o de vivir experiencias juntos?

También producen cultura quienes mantienen una forma particular de hablar (como la diferencia entre campo y ciudad), quienes enseñan una receta, quienes organizan una actividad vecinal o quienes transmiten a sus hijos una relación de respeto con la naturaleza.

Hasta aquí dejaré la primera parte, aunque no he terminado este primer segmento. Esto será más o menos largo.

Espero que hayas disfrutado la lectura. compártelo si te gustó, y si no, envíaselo a quien te caiga mal para discutir al respecto.

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